5 errores comunes al manipular alimentos
5 CLAVES PARA LA INOCUIDAD DE LOS ALIMENTOS
Lo que debes evitar para proteger tu salud
La manipulación incorrecta de los alimentos es una de las principales causas de enfermedades transmitidas por alimentos (ETA). Desde errores simples en la cocina del hogar hasta prácticas inadecuadas en la industria o restaurantes, cada paso cuenta cuando se trata de proteger la salud pública. A continuación, te explicamos cinco errores frecuentes que comprometen la inocuidad alimentaria, por qué son peligrosos y cómo evitarlos.
1. No lavarse las manos correctamente
Uno de los errores más subestimados —pero más peligrosos— es no lavarse las manos antes de manipular alimentos. Las manos están en contacto constante con superficies, objetos y fluidos que pueden albergar bacterias, virus o incluso residuos químicos
Cuando no se realiza un lavado adecuado con agua potable y jabón durante al menos 20 segundos, se corre el riesgo de transferir patógenos como Salmonella, E. coli o norovirus a los alimentos, especialmente si estos no serán cocidos posteriormente.La Organización Mundial de la Salud (OMS) identifica el lavado de manos como una de las cinco claves para la inocuidad de los alimentos.
Recomendación: Lavarse siempre las manos antes de cocinar, después de ir al baño, tocar animales, cambiar pañales, manipular residuos o estornudar.
2. Descongelar alimentos a temperatura ambiente
Muchas personas dejan carne, pollo o pescado en el fregadero o sobre la encimera durante horas para que se descongelen más rápido. Aunque es una práctica común, representa un riesgo considerable. La parte exterior del alimento se encuentra en la “zona de peligro” (entre 5 °C y 65 °C), mientras que el centro sigue congelado, lo que crea un entorno ideal para que las bacterias se multipliquen rapidamente.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) advierte que este método favorece el crecimiento de microorganismos incluso antes de que el alimento se cocine, aumentando las probabilidades de intoxicación.
Alternativas seguras: descongelar en el refrigerador (aunque tome más tiempo), utilizar el microondas o colocar el alimento sellado bajo agua fría corriente.
3. Usar los mismos utensilios para alimentos crudos y cocidos
La contaminación cruzada ocurre cuando los microorganismos peligrosos pasan de los alimentos crudos (como carnes o pescados) a los cocidos o listos para consumir, a través de utensilios contaminados. Esto puede suceder si se usa el mismo cuchillo, tabla o recipiente sin lavarlos adecuadamente entre usos.
También puede suceder si se usan las mismas tablas de cortar o recipientes para diferentes tipos de alimentos sin desinfectarlos.
La FAO y la OMS recomiendan separar utensilios, equipos y superficies para productos crudos y cocidos, especialmente en cocinas institucionales o industriales. En muchos lugares se emplean tablas codificadas por colores para facilitar esta tarea.
4. Cocinar alimentos a temperaturas insuficientes
tro error frecuente, especialmente en carnes, es no asegurarse de que el alimento haya alcanzado una temperatura interna suficiente para eliminar patógenos. Muchas personas se guían por el color externo o el tiempo aproximado de cocción, sin verificar que la temperatura interna haya superado los umbrales críticos de seguridad.
Por ejemplo, el pollo debe alcanzar al menos 74 °C en su parte más interna para eliminar bacterias como Campylobacter o Salmonella. Si no se cocinan adecuadamente, estos alimentos pueden seguir siendo vectores de infección.
Solución: Utilizar un termómetro de cocina confiable y consultar las tablas de temperaturas recomendadas por organismos como el USDA o la EFSA.
5. Almacenar alimentos de forma incorrecta
Una vez preparados, muchos alimentos se dejan a temperatura ambiente durante horas, lo que favorece el crecimiento de bacterias. Lo mismo ocurre cuando se guardan productos cocidos junto a alimentos crudos en el refrigerador, generando riesgos de contaminación cruzada.
Según el Codex Alimentarius y la FDA, los alimentos perecederos no deben permanecer más de 2 horas a temperatura ambiente (1 hora si la temperatura supera los 32 °C), y deben almacenarse en recipientes cerrados a temperaturas de refrigeración (≤ 5 °C).
Además, en los refrigeradores comerciales e industriales, se recomienda colocar alimentos crudos en los estantes inferiores para evitar que sus jugos caigan sobre productos cocidos o listos para el consumo.
La seguridad alimentaria empieza con pequeñas acciones en el día a día. Estos cinco errores —aunque comunes— pueden tener consecuencias graves si no se corrigen. Lavarse bien las manos, descongelar adecuadamente, evitar la contaminación cruzada, cocinar a temperaturas seguras y almacenar los alimentos de forma correcta son prácticas básicas, pero fundamentales. Invertir tiempo y atención en la manipulación segura de los alimentos no solo previene enfermedades, sino que también protege la salud de quienes más queremos. En el hogar, en la escuela, en la industria o en la cocina de un restaurante, la inocuidad es responsabilidad de todos.
Fuentes y referencias
- OMS. (2006). Cinco claves para la inocuidad de los alimentos. https://www.who.int
- FAO. (2020). Seguridad alimentaria y nutrición. https://www.fao.org
- FDA. Food Safety for Everyone. https://www.fda.gov/food
- USDA. (2021). Safe Minimum Internal Temperatures Chart. https://www.fsis.usda.gov
- Codex Alimentarius. Directrices sobre higiene de los alimentos. FAO/OMS.
